El término estética tiene diferentes acepciones. En el lenguaje coloquial denota en general lo bello, y en la filosofía tiene diversas definiciones: por un lado es la rama que tiene por objeto el estudio de la esencia y la percepción de la belleza. Por otro lado puede referirse al campo de la teoría del arte, y finalmente puede significar el estudio de la percepción en general, sea sensorial o entendida de manera más amplia


Vista imaginaria de la Gran Galería del Louvre en ruinas (1796), de Hubert Robert.
Vista imaginaria de la Gran Galería del Louvre en ruinas (1796), de Hubert Robert.

 Hubert Robert.

 

Lo pintoresco es una categoría estética surgida en el siglo XVIII en el Reino Unido, íntimamente relacionada con el movimiento romántico. El término proviene del vocablo italiano pittoresco, que significa ‘similar a la pintura’, ‘a la manera del pintor’, queriendo expresar una propiedad de los objetos, paisajes, o cualquier otro elemento del mundo de los sentidos, que por sus características, cualidades, belleza o singularidad es digno de ser pintado, de ser representado en una obra de arte. Lo pintoresco es aquel estímulo visual que aporta una sensación tal de singularidad que pensamos que debería ser inmortalizado en un cuadro.

Estetica y el deseo de la perfección formal Renacentista
Estetica y el deseo de la perfección formal Renacentista

La última cena (1494-1498) para el convento dominico de Santa Maria delle Grazie.: Leonardo da Vinci   

La Estética:

Es la rama de la filosofía que tiene por objeto el estudio de la esencia y la percepción de la belleza. Formalmente se le ha definido también como "ciencia que trata de la belleza de la teoría fundamental y filosófica del arte". La palabra deriva de las voces griegasαἰσθητική (aisthetikê) «sensación, percepción», de αἴσθησις (aisthesis) «sensación, sensibilidad», e -ικά (ica) «relativo a».

La estética estudia las razones y las emociones estéticas, así como las diferentes formas del arte. La Estética, así definida, es el dominio de la filosofía que estudia el arte y sus cualidades, tales como la belleza, lo eminente, lo feo o la disonancia, desde que en 1750 (en su primera edición) y 1758 (segunda edición publicada) Baumgarten usara la palabra "estética" como "ciencia de lo bello, misma a la que se agrega un estudio de la esencia del arte, de las relaciones de ésta con la belleza y los demás valores". Algunos autores han pretendido sustituirla por otra denominación: calología, que atendiendo a su etimología significa ciencia de lo bello (kalos, «bello»).

La estética es la ciencia que estudia e investiga el origen sistemático del sentimiento puro y su manifestación, que es el arte, según asienta Kant en su "Crítica del juicio". Se puede decir que es la ciencia cuyo objeto primordial es la reflexión sobre los problemas del arte.

Si la Estética es la reflexión filosófica sobre el arte, uno de sus problemas será el valor que se contiene en su forma de manifestación cultural y aunque un variado número de ciencias puedan ocuparse de la obra de arte, sólo la Estética analiza filosóficamente los valores que en ella están contenidos.

 La percepción sensorial, una vez analizada por la inteligencia humana, produce ideas, que son abstracciones de la mente, y que pueden ser objetivas o subjetivas. Las ideas provocan juicios, al relacionar elementos sensoriales; a su vez, la relación de juicios es razonamiento. El objetivo de la estética es analizar los razonamientos producidos por dichas relaciones de juicios.

 

Las ideas evolucionan con el tiempo, adaptándose a las corrientes culturales de cada época. Dicha evolución será por tanto el objeto de estudio de la Historia de la estética.

     El nacimiento de Venus, de Sandro Botticelli, ejemplo arquetípico de belleza clásica.

      Los cinco sentidos, de Hans Makart.

      El Hombre vitruviano, de Leonardo da Vinci, estudio de las proporciones en el cuerpo

humano.

      El Diadumeno, de Policleto.

      Platón.

      Aristóteles.

      Laocoonte y sus hijos, de Agesandro, Polidoro y Atenodoro de Rodas.

      Busto de Antínoo, Colección Borghese,Frascati.

      Pantocrátor de Sant Climent de TaüllMNAC. El arte medieval pierde realismo para aportar una mayor expresividad y simbolismo a la imagen.

      La geometríavitral del rosetón del transeptonorte de la Catedral de Laon.

      El puente Ohashi y Atake bajo una lluvia repentina (1857), de Utagawa HiroshigeBrooklyn Museum of Art,Nueva York.

      La Gioconda, de Leonardo da Vinci.

      Ejemplo canónico para representar la cabeza humana acorde con La Divina Proporción de Luca Pacioli.

      Las tres Gracias, de Peter Paul Rubens.

      Análisis de la belleza, de William Hogarth.

      Extracto de la portada de laEnciclopedia (1772), cargado de simbolismo: la figura del centro representa la verdad, rodeada por una brillante luz (el símbolo central de la iluminación); dos figuras situadas a la derecha, la razón y la filosofía, están rasgando el velo que cubre la verdad.

      Portada de la Aesthetica (1750) deAlexander Gottlieb Baumgarten.

      Immanuel Kant.

      El caminante sobre el mar de nubes, de Caspar David Friedrich, representación prototípica de lo sublimeromántico.

      La pesadilla, de Johann Heinrich Füssli. Los románticos se sienten atraídos por el terror, lo nocturno, lo demoníaco.

      Georg Wilhelm Friedrich Hegel.

      Friedrich Nietzsche.

      El beso, de Gustav Klimt.

      El Ángelus, de Jean-François Millet.

      Boris Mijáilovich KustodievBolcheviqueGalería TretiakovMoscú.

Lo sublime


Lo sublime es una categoría estética, derivada principalmente de la obra Περὶ ὕψους ("Sobre lo sublime") del poco conocido escritor griego Longino (o Pseudo-Longino), y que consiste fundamentalmente en una belleza extrema, capaz de llevar al espectador a un éxtasis más allá de su racionalidad, o incluso de provocar dolor por ser imposible de asimilar. El concepto de lo "sublime" fue redescubierto durante el Renacimiento, y gozó de gran popularidad durante el Barroco, durante el siglo XVIII alemán e inglés y sobre todo durante el primer Romanticismo.

 

Según el concepto original de Longino, que sería recuperado por filósofos y críticos de arte posteriores, lo sublime se caracteriza por una belleza extrema, que produce en el que la percibe una pérdida de la racionalidad, una identificación total con el proceso creativo del artista y un gran placer estético. En ciertos casos, lo sublime puede ser tan puramente bello que produce dolor en vez de placer. Según Longino, hay cinco caminos distintos para alcanzar lo sublime: “grandes pensamientos, emociones fuertes, ciertas figuras de habla y de pensamiento, dicción noble y disposición digna de las palabras”.

Para Longino, una obra de arte bella persuade, convence, se dirige a la razón, aunque podemos discrepar; en cambio, una obra sublime tiene grandeza, no depende de la forma, prescinde de opiniones, se dirige más al interior, a una actitud psicológica. Así, es igual de buena para todo el mundo, no depende de las variaciones temporales del gusto. Lo sublime se relaciona con la belleza porque sobrepasa sus límites: la belleza es contención (magnitud y orden aristotélicos), lo sublime es incontinente; la belleza guarda las formas, lo sublime las pierde; lo bello convence y agrada, lo sublime involucra y sorprende; la belleza está en los objetos a la vista, en lo sublime el objeto desaparece. Lo sublime corresponde según Longino al último estadio del amor platónico, en que no se ve la belleza, sino que se sumerge en ella, está en un “océano de belleza”.


El caminante sobre el mar de nubes (1818), de Caspar David Friedrich, representación prototípica de lo Sublime

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